Obra maestra de la naturaleza

elverdugo

“-¡Miren, miren! -continuó el conde cogiendo a los dos jóvenes por las manos-. Miren, porque, a fe mía, que es curioso. He ahí un hombre que estaba resignado a su suerte, que caminaba hacia el cadalso, que iba a morir como un cobarde, es cierto, pero al fin iba a morir sin resistencia y sin recriminaciones. ¿Saben ustedes lo que le daba algo de fuerza? ¿Saben lo que le consolaba? ¿Saben lo que le hacía aceptar su suplicio con paciencia? Pues que otro participase de su sufrimiento, que otro fuese a morir con él; que el otro muriese antes que él. Conduzcan dos corderos al matadero, dos bueyes, y háganle comprender a uno de ellos que su compañero no morirá, el cordero balará de gozo y el buey mugirá de alegría; pero el hombre, el hombre que Dios ha hecho a su imagen, el hombre a quien Dios ha dado una voz para expresar su pensamiento, ¿cuál será su primer grito cuando sepa que su compañero esté salvado? Una blasfemia. Honrad al hombre, esa obra maestra de la naturaleza, ese rey de la creación”.

(Texto extraído de El conde de Montecristo, de Alejandro Dumas)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s