Los zarpazos de Houellebecq

houellebecqMichael Houellebecq no sólo se ha limitado a escribir El mapa y el territorio, su última novela, sino que también encarna a uno de los personajes secundarios más interesantes de la misma. Si bien en su primera aparición el autor de Las partículas elementales se muestra relajado y distendido, en un segundo acto lo encontramos sucio, algo ebrio e incluso desprendiendo cierto hedor. Además, confiesa sombríamente a Jed que ha recaído en los embutidos. Para terminar la velada, Houllebecq se centra en la figura de Picasso:

“Sí, es un poco bizantinesco –convino con buena voluntad el autor de Plataforma-. Pero no tengo la sensación de que usted sea un retratista de verdad. El retrato de Dora Maar que hizo Picasso, ¿acaso no nos importa un pepino? De todos modos, Picasso es feo, pinta un mundo horriblemente deformado porque su alma es fea, es todo lo que se puede decir de Picasso, no hay ninguna razón para seguir favoreciendo la exposición de sus lienzos, no tiene nada que aportar, no hay ninguna luz en él, ninguna innovación en el modo de organizar colores o formas, en suma, no hay en Picasso absolutamente nada que merezca señalarse, sólo una estupidez extrema y un pintarrajeo priápico que puede cautivar a algunos sexagenarios con una cuenta abultada en el banco.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s